Cuando el patriarca de la familia Sadornil les propuso a sus cinco hijos que crearan la fábrica de quesos Sasamón, poco sabían hasta dónde llegarían. Comenzaron en el año 1983 con la elaboración de un queso al que bautizaron Brullés, en honor al río que pasa por Sasamón y después de 33 años cuentan con 16 variedades diferentes. En la actualidad tienen dos centros de producción, una situado en el propio municipio burgalés que lleva el mismo nombre, en el que fabrican toda la línea de quesos curados y las nuevas variedades, como el de cerveza, el de jerez, el mantecoso o el de nuez. El otro en el polígono de Villalonquéjar de Burgos, destinado al queso fresco, como el propio de Burgos, la cuajada, el requesón o el latino.

Según Manuel Sadornil, uno de los propietarios y gerente, lo que más les distingue es la materia prima que utilizan, con una cuidada selección de la leche de ovejas curra y de vacas. “Nos reunimos de vez en cuando con nuestros ganaderos, incluso para ofrecer formación acerca de cómo mejorar el proceso de alimentación de sus animales”, asegura. A todo estos hay que unir la maduración del producto, realizada sobre las tablas de chopo, con cámaras de ventilación que mantienen una temperatura en torno a los 8 grados. La duración depende de la tipología del queso, entre 4 y 15 meses. Algunos incluso pasan un tiempo en orzas de barro, utilizado por los romanos, como su variedad de Peña Amaya o Don Pepito. “Es para que la maduración del queso sea más lenta” afirma Sadornil. Todo ello para darle un sabor característico y diferenciarlo del resto. Premios y reconocimientos se han ido sucediendo a lo largo de los años. Recientemente, en el mes de noviembre, han participado en el World Cheese Awards, los premios Mundiales del Queso, y en el que se han llevado tres bronces.

Sadornil indica que el afán de Quesos Sasamón de seguirá concentrando en mantener la calidad y apostar por nuevas variedades. Así, el futuro lo ve de forma positiva, creciendo poco a poco. “Las empresas se han peldaño a peldaño y cuando subes uno con el pie izquierdo, el derecho tiene que estar bien amarrado en el peldaño de abajo”.